viernes, 20 de agosto de 2010

Deseos y mas deseos...

Mis deseos para hoy son:

1.- Un kiwi (ese es clásico).
2.- Un masaje en los pies.
3.- Que alguien viniera a darme el "beso de las buenas noches" (en serio, no importa quién).
4.- Que alguien me apapache (es el síndrome de la posgripe, en mi sano juicio jamás lo diría).
5.- Que Tláloc tenga piedad de mi
6.- Quitarme lo ociosa y terminar mi tarea, la cual debo entregar dentro de unas horas...

Nota: Esta entrada fue patrocinada por la rica variedad de medicamentos contra la gripe y el resfriado común que ingerí hace unas horas...

miércoles, 14 de julio de 2010

Lo que pasa es que me cuelgo...


Esta cancioncilla es la que mejor define mi situación actual, de la que pase de ser "la niña buena" a ser la bruja cabrona del cuento...También ya me canse de repetir el mismo discursito  cada vez que hay problemas: "No espero que me perdones pero si que me entiendas, soy así, y no hay mucho que puedas hacer al respecto..."
Ni modo, "a lo hecho, pecho"

lunes, 5 de julio de 2010

Sus ojos se cerraron

Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando,
su boca que era mía ya no me besa más.
Se apagaron los ecos de su reír sonoro
y es cruel este silencio que me hace tanto mal...


Yo sé que ahora vendrán caras extrañas
con su limosna de alivio a mi tormento,
todo es mentira, mentira es el lamento...
Hoy está sólo....mi corazón...
corazón...

miércoles, 30 de junio de 2010

Lá Vem a Baiana

Si hay algo irresistible para mí en estos días es escuchar una cancioncita, que a todos en casa los tiene hasta el queque y que sin duda me da lo mismo si les gusta o no, su nombre es: “Lá Vem a Baiana”. La interpreta Jussara Silveira.

domingo, 27 de junio de 2010

jueves, 24 de junio de 2010

No es nada de tu cuerpo.


A veces no puedo evitar ponerme un poco melancólica, al parecer es mi frágil naturaleza emotiva o el hecho de que paso por uno de mis constantes cambios hormonales (quién sabe, lo más seguro es que me gusta ser chillona); el asunto es que en la tarde me acordé de un sujeto, tan agraciado físicamente como una cucaracha rascándose (juar, juar) y al que sin duda le guardo cierto cariño por el papel que desempeñó en mi vida y sobre todo porque una vez me recitó un poema de Jaime Sabines llamado :" No es nada de tu cuerpo", en total estado de ebriedad (¡como me gusta la mala vida!, ni hablar).


No es nada de tu cuerpo.

No es nada de tu cuerpo,
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.
No es tu boca -tu boca
que es igual que tu sexo-,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.
No son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.
No es tu mirada -¿qué es una mirada?-
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.
Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.
No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:

Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.

Jaime Sabines.