domingo, 16 de septiembre de 2012

sábado, 15 de septiembre de 2012

A Iván Andrei Romanovich.

La vida siempre nos da sorpresas muy agradables: a las 11:45 pm, fui sumamente feliz. Te amo con el alma entera y gracias por cantarme la llorona al pie de la puerta de mi cuarto, son cosas que nunca olvidaré y por eso eres y serás el amor de mi vida: "Te quiero porque me gusta, [...] y porque me da la gana"
 
Eres el mejor, mi amigo.
 

jueves, 13 de septiembre de 2012

Memorias.

Aclaro, no sé escribir. Salió solito, entre duermevelas e inconsciencia. Supongo que en ese estado tiene más valor (quiero pensar que es así). Tampoco pondré el destinatario, simplemente para ahorrarme trámites, pero está informado:
A ti.
Ya no recuerdo bien tu nombre, el de batallas peleadas en los áridos campos del viejo terruño donde solíamos encontrarnos, tampoco recuerdo tu cariz de buena semilla, ni mucho menos el vaivén de tu cuerpo al caminar. Sólo recuerdo tus caricias, tu lengua fugaz, de la que emana un poco de saliva que calma el ansia, ahora, únicamente concibo tu aroma, ese olor a madera fresca y recién cortada, que deben dejar secar para que con ella se haga una buena fogata.
No pienso más en tu cuerpo, porque lo tengo, ni pienso tus manos porque son y no son, ni en tu boca de vorágine que devora planetas. No los quiero, sólo quiero el alma que sale de vos.

Hiroshima mon amour


Esta es una de las escenas que de verdad me hacen llorar a moco tendido, y no exagero (tengo mi caja de pañuelos desechables a un lado, literalmente), me “pega” fuerte y no es por la escena en sí, sino porque la vi con una persona que fue muy importante en mi vida y que afortunadamente ya no está (sí, afortunadamente). Realmente moría de amor por él y siempre que estábamos listos (entiéndase cómo se quiera entender) le decía en voz bajita:
“Me matas, me das placer”
 


 

La maldita circunstancia.



"La cosa es que me enamoré, de una señora ya mayor, entre cuarenta y cinco y cuarenta y seis; una veterana, que es la Revolución cubana"

 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Momentos musicales III

Después del berrinche... Viene la calma.
Mi amigo, el sr. Ivan Romanovich dijo y dijo bien: Si quieres tener a una mujer enamorada y quieres conservarla, mantenla contenta en la cama. Se ha de haber referido a que le hagan piojito y le cuenten un cuento antes de dormir... A mí me funciona.
 
 

martes, 11 de septiembre de 2012

De los azahares...

Cuando pasa lo inesperado y te gusta que pase... Hoy conocí a una gran persona, en toda la extención de la palabra. Me alegra tener a una persona así en mi vida, y agradezco a la misma haberla puesto en mi camino.